El último baño: ocho islas, ocho luces

Hombre joven descansando junto a un charco en Canarias con su toalla
Marcos

En Canarias el verano no se despide de golpe. Se retira como la marea, dejando el agua más templada que el aire del alba y una luz oblicua sobre la arena. El calendario dice otoño; el mar todavía susurra  verano. Proponemos ocho citas con el agua, una por isla, con la primera o la última luz del día. 

Lanzarote. Playa de Papagayo, al amanecer

Playa Papagayo en Lanzarote

En Los Ajaches, el relieve más antiguo de la isla, Papagayo se abre como una media luna dorada entre acantilados ocres. Al amanecer, con Lobos y Fuerteventura a contraluz, la playa más fotografiada de Lanzarote recupera su silencio. 

Cómo llegar: desde Playa Blanca, a pocos minutos del puerto donde atraca el ferry de Corralejo a Playa Blanca, unos 6 km de pista de tierra apta para turismos; acceso de 3 € por vehículo. 

Fuerteventura. Playa de Cofete, al caer la tarde

Conviene decirlo pronto: en Cofete las corrientes desaconsejan nadar. Es otra cosa. Más de doce kilómetros de arena bajo las montañas de Jandía, con la enigmática Villa Winter en la ladera. Aquí el baño es de pies y de luz: caminar la orilla mientras la tarde dora la montaña, y volver antes de que oscurezca. 

Cómo llegar: desde Morro Jable, adonde llega el ferry de Las Palmas a Morro Jable, unos 20 km de pista de tierra, despacio (casi una hora). Conviene consultar su estado y el seguro del coche de alquiler; alternativa: la guagua 4×4 de la línea 111. 

Gran Canaria. Sardina del Norte, al atardecer

Charco en costa de Canarias con una persona observando el horizonte

Bahía pequeña, arena dorada y un faro rojiblanco: Sardina tiene la escala justa de las cosas bien hechas. En los días limpios, el Teide aparece sobre el mar mientras el sol cae, y bañarse aquí es nadar mirando la isla vecina. Después, pescado fresco junto al muelle. 

Cómo llegar: GC-2 hacia Gáldar, salida Gáldar/Sardina y GC-202 hasta la playa. Queda a pocos minutos de Agaete, destino del ferry de Santa Cruz de Tenerife a Agaete. 

La Graciosa. Playa de La Francesa, al amanecer

La octava isla no admite prisas ni coches. La Francesa, arena blanca y agua turquesa, mira al Risco de Famara, y al amanecer el sol trepa por detrás de esa muralla. Estar aquí a esa hora exige dormir en Caleta de Sebo: un baño que se gana con una noche en la isla. 

Cómo llegar: el coche se queda en Órzola, al final de la LZ-1: en La Graciosa no circulan vehículos de visitantes. Barco hasta Caleta de Sebo y, desde allí, a pie, en bici o en taxi 4×4. 

Tenerife. Charcos de Los Silos, al atardecer

Hombre observando un charco en Los Silos, Tenerife

En la Isla Baja, la costa de Los Silos se rompe en charcos de lava donde el Atlántico se aquieta. El de Los Chochos, con su escalera de piedra, es el más querido, con el Teide al fondo en los días claros. Al atardecer, la cumbre se tiñe de rosa cuando la costa ya está en sombra. 

Cómo llegar: TF-5 hacia el norte y después TF-42, por Icod de los Vinos, hasta Los Silos; desde el casco, carretera de El Puertito. Con marejada, mejor no entrar. 

La Gomera. La Caleta de Hermigua, al amanecer

En un norte de acantilados, La Caleta es una rareza: cala de arena oscura y callaos entre laderas áridas. Al amanecer, el sol asoma tras Tenerife y el Teide se dibuja en sombra: una isla despertando frente a otra. Conviene mirar el mar antes de entrar; el norte manda. 

Cómo llegar: desde San Sebastián de La Gomera, puerto de llegada del ferry de Los Cristianos a La Gomera, GM-1 hasta Hermigua y, desde allí, una carretera estrecha y asfaltada hasta la cala. 

La Palma. Porís de Candelaria, al atardecer

Pared volcánica junto al mar

En Tijarafe, el mar abrió en el acantilado una cueva inmensa y los pescadores levantaron dentro sus casas, bajo un techo de roca. El Porís de Candelaria mira al oeste: el atardecer entra de lleno en la bóveda. Baño solo con mar en calma; no hay socorrista ni servicios. 

Cómo llegar: desde Santa Cruz de La Palma, donde atraca el ferry de Los Cristianos a La Palma, LP-3 hasta el Valle de Aridane y LP-1 hacia el norte hasta Tijarafe; después, carretera estrecha y muy empinada hasta los aparcamientos y diez minutos de sendero.

El Hierro. Tacorón, al atardecer

En el sur, el Mar de las Calmas cumple lo que promete. Tacorón es una cala de arena rojiza entre coladas de lava, con la ladera de El Julán encendida en ocres cuando baja el sol. Muy cerca, bajo el mar, el volcán Tagoro recuerda que esta geografía todavía se está escribiendo. 

Cómo llegar: desde el puerto de La Estaca, donde atraca el ferry de Los Cristianos a El Hierro, hacia El Pinar y, por la HI-4 hacia La Restinga, desvío señalizado por la HI-410. 

Una frontera que marca el agua

Vista del mar en Canarias desde lo alto de un acantilado

En Canarias el cambio de estación no lo decide el calendario, sino el mar, y el mar sigue aquí, tibio y paciente. Basta con elegir isla, madrugar o quedarse un poco más, y dejar que la luz haga el resto.

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