Un viaje breve al sur gomero para entender por qué algunos sabores se convierten en memoria.
Hay lugares que no se anuncian a gritos. Simplemente están. Y cuando llegas, lo notas enseguida. El ritmo baja un punto, el aire se vuelve más lento y el día deja de ir “a lo práctico” para volver a lo esencial.
En el sur de La Gomera, en Tecina, muy cerca del ambiente sereno de Playa de Santiago, Mimila funciona exactamente como una pausa real. Un lugar al que se llega por curiosidad y se vuelve por costumbre.
El nombre, además, suena a casa, a familia. Y quizá por eso encaja tan bien con lo que se siente al cruzar la puerta. Aquí lo importante no es la pose, sino el oficio.
1962: cuando una cocina se convierte en memoria
En Mimila la historia no se exhibe, se trabaja. La casa nace en 1962 y, desde entonces, la repostería se ha sostenido con una idea sencilla y difícil a la vez; hacer lo de siempre, pero hacerlo bien cada día.
Con el tiempo, el obrador se ha convertido en un hilo continuo entre generaciones. Y eso se nota en lo más importante, el sabor. Porque hay recetas que no se “industrializan” sin perder algo por el camino. Aquí, en cambio, el camino es parte del resultado.
Elaboración y tradición: el ‘hecho a mano’ cuando es literal
Se habla mucho de lo artesanal, pero no siempre se entiende lo que implica. En Mimila, lo artesanal no es una etiqueta, es una manera de estar en el mundo. Dulces y galletas tradicionales gomeras, elaborados con el cuidado de quien repite un gesto aprendido, una y otra vez, hasta que sale perfecto.
Lo bonito es que esa dedicación no se explica con discursos. Se entiende en la textura, en el equilibrio del dulce, en la sensación de que aquí no se corre. Que el horno manda. Que el día empieza antes. Que la tradición, cuando está viva, también tiene rutina.
Qué puedes pedir en Mimila
Si vas con tiempo —y con hambre— lo difícil no es elegir “algo”, sino decidir por dónde empezar. Algunas pistas para pedir con criterio:
- Bollo gomero: contundente, honesto, perfecto para un café largo o para llevar de ruta.
- Almendrados: de los que no necesitan adornos; la almendra marca el compás y el resto acompaña.
- Rosquetes y bizcochos gomeros: ideales para compartir en sobremesa o para llevar en una caja como recuerdo comestible.
- Galletas tradicionales (mantequilla o aceite): pequeñas, repetibles, peligrosamente adictivas si las dejas a mano en casa.
- Mini merengues y mantecados: capricho ligero y final dulce para cerrar la visita.
Mi recomendación: combina algo para comer allí (para fijar el momento) con algo para llevar como regalo a aquellos que más aprecias. Porque a todos nos ganan por el estómago.
Cómo llegar a Mimila con Fred. Olsen Express
Una de las ventajas de planear esta parada es que el viaje es muy directo: Fred. Olsen Express conecta Tenerife y La Gomera en fast ferry, con travesías de aproximadamente 50 minutos entre Los Cristianos (Tenerife) y San Sebastián de La Gomera.
Desde ahí, tienes dos maneras sencillas de completar el tramo hasta Tecina/Playa de Santiago: por carretera (en coche o taxi) o, si te apetece sumar mar al recorrido, aprovechando la ruta costera en catamarán que conecta los puertos del sur.
Tenerife (Los Cristianos) – La Gomera (San Sebastián)
- Ruta: Puerto de Los Cristianos (Tenerife) – Puerto de San Sebastián (La Gomera).
- Duración aproximada: 50 min.
- Frecuencia: hasta 4 salidas diarias (según temporada).
Consejo práctico: consulta el horario exacto al reservar y llega con margen, especialmente si viajas con vehículo.
Puerto de San Sebastián a Mimila
- En coche: el trayecto por carretera hasta Tecina ronda los 30-35 minutos, según tráfico y paradas.
- Por mar (opción con encanto): Fred. Olsen Express opera la ruta costera que une San Sebastián, Playa de Santiago y Valle Gran Rey. El tramo San Sebastián – Playa de Santiago dura aproximadamente 30 minutos y te permite llegar al sur viendo la isla desde el Atlántico.
- Una vez en Playa de Santiago/Tecina, Mimila queda a pocos minutos: lo suficiente para que el paisaje siga en la cabeza y el olor del obrador te vaya marcando la llegada.