Planes gratis en Tenerife Norte: naturaleza, cultura y pueblos

Paisaje del norte de Tenerife con pueblos tradicionales, montañas volcánicas, bosques de laurisilva y costa atlántica.

Muchas veces nos obsesionamos con estar a la última, entrando en la rueda del consumo para hacer check y lograr objetivos vacíos. Cuando lo que más nos hace felices suele ser planes que nada tienen que ver con el hecho de gastar. Pasear por el monte, sentarte en una plaza simplemente a mirar cómo la vida sucede, u observar cómo el Atlántico se comunica con el litoral te recuerda que lo más sencillo suele ser, también, lo que más feliz te hace.

El norte de Tenerife tiene precisamente eso: naturaleza que se siente cerca, pueblos con vida real, miradores que nunca pasan de moda, y planes culturales que están ahí para entrar sin pensarlo. 

Espacios naturales gratis en el norte de Tenerife

El norte es esa parte de la isla donde el verde no es un decorado, es un carácter. Aquí se viene a caminar sin prisa y a mirar sin culpa. 

Senderos y rutas accesibles para todos

Sendero de los Sentidos (Anaga / Cruz del Carmen). Un paseo perfecto para entender, en pocos pasos, por qué Anaga engancha. Es corto, amable y te mete en la laurisilva sin pedirte “nivel”. Ideal si vas con familia o si te apetece una caminata ligera que te deje la cabeza despejada. 

Paseo por La Caldera (La Orotava). Un clásico de fin de semana: pinar, sombra y ese silencio que solo se rompe cuando alguien abre una botella de agua o cuando el viento hace pasar las hojas como si fueran páginas. 

Ruta de costa en Bajamar–Punta del Hidalgo (La Laguna). Caminar con el mar al lado tiene algo terapéutico. No tengas miedo a hablarle al Atlántico, guardará tus secretos.  

Camino estrecho rodeado de bosque de laurisilva en el Parque Rural de Anaga, Tenerife, con vegetación densa y frondosa.

Recomendación:si vas a pie por zonas de monte, lleva una capa ligera aunque sea “buen día”: el norte cambia de ánimo sin avisar. 

Miradores con vistas espectaculares

Mirador de Humboldt (La Orotava):  Sí, es famoso. Y sí, merece volver. Porque el Valle de La Orotava no se mira igual dos veces. A veces está limpio y brillante; otras, con nubes bajas como una sábana tendida. 

Mirador de Jardina (La Laguna): Un balcón natural para entender la dimensión del valle y el contraste entre ciudad, cultivos y ladera. Es de esos sitios donde apetece parar aunque no lo tuvieras planeado. 

Mirador de La Garañona (El Sauzal): Un mirador muy querido por los de aquí. Costa, acantilado, horizonte, y esa sensación de “me quedaría un rato más” aunque tengas la tarde organizada. 

Vistas desde el Mirador Humboldt de Anaga, Tenerife, mostrando barrancos, bosques de laurisilva y la costa atlántica.

Playas naturales y piscinas naturales gratuitas

El norte no presume de arena blanca, aquí lo que manda es la textura volcánica bajo los pies, y un oleaje con carácter que te recuerda que estás en un lugar salvaje y real.  

Playas volcánicas poco concurridas

Playa Jardín (Puerto de la Cruz): Un clásico con palmeras y lava, con paseo cercano y ese punto de “playa urbana” que funciona cuando quieres mar sin complicarte. 

Playa del Socorro (Los Realejos): Muy querida, muy norte. Arena negra, buen ambiente, gente local y surf como paisaje habitual. Perfecta para sentarte a mirar cómo el océano juega haciendo espuma. 

Playa de Martiánez (Puerto de la Cruz): Para un baño rápido o para pasear por la orilla con la idea de que lo importante hoy no es el plan, sino el ritmo. 

Vista del Lago Martiánez en Puerto de la Cruz, Tenerife, con piscinas, esculturas y jardines frente al mar.

Charcos y piscinas naturales al aire libre

El Caletón (Garachico): Probablemente el “charco” más emblemático del norte. No necesita presentación: lava, piscinas naturales y un pueblo que se pasea sin esfuerzo. 

Bajamar (La Laguna): Piscinas naturales con ambiente familiar y de tarde larga. De esas donde se mezclan niños con gafas de buceo, parejas que leen, y grupos que van “a echar el rato”. 

Punta del Hidalgo (La Laguna): Otra postal muy reconocible: costa abierta, charcos y paseo marítimo. Un plan perfecto cuando quieres mar, pero también caminar un poco.  

Piscinas naturales en Puerto de la Cruz, Tenerife, con agua de mar, formaciones volcánicas y vistas al océano Atlántico.

Nota importante: en charcos y costa norte, respeta banderas, mareas y oleaje. Lo bonito aquí es real; y el Atlántico también. 

Plazas, calles y rincones con historia

Plaza del Adelantado (La Laguna): Un punto de encuentro de los que siguen teniendo vida: bancos, pasos tranquilos, conversación y ese aire de ciudad universitaria que se nota incluso en silencio. 

Plaza del Charco (Puerto de la Cruz): Un lugar que funciona como termómetro de la vida costera de esta zona del norte: familias, turistas, locales, helados, y bancos ocupados por vecinos.  

Callejeo por Icod de los Vinos: Conocida como la ciudad del Drago, presume de que su casco antiguo es Bien de Interés Cultural por su importancia histórica. Sus calles empedradas y su arquitectura tradicional canaria bien merece un paseo para entender la piel de esa zona de la isla.  

Vista del volcán Teide desde Icod de los Vinos, Tenerife, con viñedos, plataneras y el Drago Milenario en primer plano.

Cultura y patrimonio gratis en Tenerife Norte

Entre el verde y el mar, el norte guarda otra capa: la de su patrimonio cotidiano. A veces está en una iglesia abierta. A veces, en una casa de cultura con una exposición tranquila. 

Iglesias, ermitas y patrimonio religioso

Iglesias del casco histórico de La Laguna: Entrar un minuto, mira los techos, retablos y disfruta el silencio. No hace falta ser experto, el patrimonio también se entiende por su atmósfera. 

Templos y ermitas en pueblos del norte: En lugares como La Orotava, Garachico e Icod, lo habitual es que el patrimonio esté integrado en el paseo.  

Museos y centros culturales con entrada libre

Aquí conviene un truco práctico: muchos espacios municipales tienen exposiciones temporales gratuitas o actividades abiertas (especialmente en casas de cultura, salas de exposiciones y centros ciudadanos).  

Recomendación: si estás en La Laguna, Puerto de la Cruz o La Orotava, entra en su agenda cultural y elige algo que te pille de paso. A veces lo mejor no es el gran plan, sino el pequeño hallazgo. Una muestra de fotografía local, una exposición de artesanía, o una charla a media tarde. 

Planes gratis para hacer en pareja, con amigos o en familia

No todo es visitar, a veces el plan es estar. Y el norte es ideal para eso. 

Paseos urbanos y rutas costeras

Paseo marítimo del Puerto de la Cruz: Caminar sin objetivo, sentarte a mirar el mar, improvisar una vuelta más. 

Costa de Bajamar y Punta del Hidalgo: Ruta fácil, ambiente vivo y el sonido del mar como banda sonora constante. 

La Laguna a pie: Para pareja o amigos. Callejeo, patios (cuando se abren), una plaza para parar y tomar algo o comer. Para la familia tienes parques, y ritmo tranquilo. 

Eventos locales y tradiciones populares

Si hay un plan gratuito que define el norte, es ir donde está pasando la vida. Mercadillos, romerías (cuando tocan), fiestas de barrio, conciertos al aire libre, ferias y actividades municipales. La clave no es descubrir lo secreto, sino sumarte con respeto.  

Eventos locales y tradiciones populares

Si vienes en Fast Ferry de Gran Canaria a Tenerife , es una opción cómoda ya que entras al norte desde el área metropolitana (Santa Cruz de Tenerife – La Laguna), que te deja muy cerca de muchos de estos planes. Desde el puerto puedes moverte en guagua, tranvía (para La Laguna) o en coche si quieres recorrer costa y pueblos con más libertad. Si por el contrario, llegas en barco La Palma – Tenerife, puedes empezar la ruta cogiendo el anillo insular y empezar por Garachico hasta La Laguna. 

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